Los colegiados de Primera y Segunda quieren cobrar por la difusión de su imagen
Los árbitros españoles están en pie de guerra y amenazan con paralizar el fútbol en España. Los colegiados han presentado en un juzgado madrileño una demanda colectiva contra Mediapro y Audiovisual Sport, los titulares de los derechos del fútbol en Primera y Segunda División, en la que piden que se paralicen las retransmisiones de los partidos de fútbol por estimar que vulneran sus derechos de imagen.
La demanda la firman la práctica totalidad de los colegiados de Primera y Segunda División y persigue afán recaudatorio, pues el fin último es que los operadores televisivos paguen derechos de imagen al colectivo.
Los colegiados españoles piden que se retiren de la restransmisiones futbolísticas sus imágenes y ante la inviabilidad práctica de tal medida que se paralicen cautelarmente la retransmisión por televisión de las competiciones futbolísticas.
El escrito se presentó ayer frente a un juzgado madrileño, curiosamente en pleno paréntesis vacacional de las competiciones profesionales de fútbol, que se reanudarán a partir del próximo 2 de enero.
Si el juez estima la demanda de los árbitros, la Liga podría no reanudarse a la vuelta de las Navidades. El hecho de que la medida se presente durante las vacaciones concede a los operadores y al colectivo que preside Victoriano Sánchez Arminio unos días para alcanzar una salida pactada del conflicto.
El caso es que los árbitros españoles se cuentan entre los mejor pagados de Europa. No obstante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) propuso un incremento del 25 por ciento de sus salarios para esta temporada mientras que la Liga de Fútbol Profesional ofrecía un 12 por ciento.
Los colegiados españoles ya han protagonizado alguna huelga en el pasado reciente para incrementar sus salarios y hace tres años amenazaron con un paro para cobrar las mensualidades que se les adeudaban.
No obstante, es la primera vez que el colectivo que preside Victoriano Sánchez Arminio carga directamente contra los operadores televisivos por la vía judicial. La pelota está ahora en el tejado del juez.
Faro de Vigo