Las instalaciones también permitirán dar servicio de Internet de banda ancha a las parroquias
El Concello incluirá en la segunda anualidad del Plan E la instalación de nuevas antenas en el rural
El Concello de Pontevedra se prepara para que el apagón analógico -que probablemente se producirá en abril, según se anunció la semana pasada- no deje a buena parte de sus vecinos sin señal de televisión.
Así, se están ultimando varios proyectos para instalar antenas en las zonas del rural pontevedrés donde se han registrado zonas de «sombra» en cuanto a la recepción de la señal de TDT.
La semana pasada el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, inauguró una nueva antena en el monte Peón, en la parroquia de Santa María de Xeve. Esta infraestructura dará servicio de TDT a las parroquias del noreste municipal: Santa María y San Andrés de Xeve, Verducido, Lérez, Mourente y parte de Bora. El coste de esta instalación fue de 300.000 euros, y de su ejecución se encargó la firma pontevedresa Taelpo, una empresa puntera en el sector, que cuenta con 400 empleados y desarrolla proyectos de nuevas tecnologías de la comunicación en España.
Aunque de momento la antena del Monte Peón solo sirve de repetidor de TDT, en breve plazo servirá otros servicios avanzados de telecomunicaciones, como wimax o wi-fi. Precisamente, la posibilidad de llevar Internet de banda ancha al rural es uno de los objetivos que se persiguen en los proyectos que se están ultimando, que el Concello espera poder presentar al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local (segunda anualidad del llamado Plan E).
Las parroquias en las que todavía quedan zonas de «sombra» en lo que a recepción de la TDT se refiere, son Ponte Sampaio, Salcedo, Tomeza, Bora, Marcón, Campañó y A Canicouva. Los servicios técnicos están trabajando en localizar los mejores puntos para la instalación de antenas, de forma que con el mínimo de postes repetidores se pueda dar servicio al mayor número de vecinos.
También hay casos, como determinadas zonas de A Canicouva, en las que dado el escaso número de viviendas puede resultar más barato llevar a cabo acciones personalizadas en las viviendas -subir la altura de las antenas individuales- que instalar un poste repetidor.
La voz de Galicia