A Sarkozy han dejado de hacerle gracia los míticos guiñoles del Canal+ francés. Y es que la familia es sagrada. Según publica la publicación satírica 'Le Canard Echaîne', el presidente francés habría censurado a este programa por cebarse en las últimas semanas con su hijo Jean Sarkozy.
'Les Guignols de l'info', un mítico espacio protagonizado por marionetas satíricas que lleva varias décadas triunfando en la televisión francesa, ha tenido como estrella indiscutible en las últimas semanas a Jean Sarkozy, justo cuando el primer ministro rectificó la idea de convertir a su hijo en presidente de la zona financiera más rica de Europa.
El hecho de protegerlo ahora con todos los medios presidenciales reabre la polémica del trato de favor y redunda en la hipersensibilidad del jefe del Estado hacia la sátira que le concierne.
Los vídeos del programa, que rápidamente se habían convertido en 'grandes éxitos' de internet, han desaparecido y la palabra "censura" no ha tardado en aparecer en los medios galos. Mientras, en el Elíseo guardan silencio.
La cuestión reviste interés porque la omnipresencia de Nicolas Sarkozy se desdobla entre la censura y la autocensura. Hay ejemplos que prueban la injerencia del jefe del Estado en las televisiones. Como los hay que acreditan el pudor con que ciertos medios "se cortan" porque saben que la convivencia con el Elíseo es necesaria.
"Los guiñoles se han pasado de la raya", habría dicho Nicolas Sarkozy según 'Le Canard Enchaîne'. Pero esta publicación va más allá y afirma que el presidente francés habría pedido la cabeza del director general de Canal+, Rodolphe Belmer. De momento, lo que es un hecho es que cualquier rastro del guiñol del joven Sarko han desaparecido de todos los portales tipo YouTube y Dailymotion.
El Mundo