El presidente madridista considera que la llegada de Cristiano Ronaldo y Kaká aumenta considerablemente el valor comercial del club
Florentino Pérez ya está dando los primeros pasos para intentar renegociar las condiciones económicas de los contratos
Los 300 millones de euros que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, piensa invertir este verano para reforzar el equipo supondrán un importante lastre para las arcas del club, por mucho que el constructor se empeñe en decir que los fichajes más caros, como en su día el del francés Zinedine Zidane, acaban siendo los más baratos.
Pese a que la llegada de sus dos primeros cracks, el brasileño Kaká y el portugués Cristiano Ronaldo, ayudará teóricamente a incrementar los ingresos comerciales al haber cedido ambos el 50 por ciento de sus derechos de imagen, Florentino Pérez es consciente de que necesitará más dinero para amortizar los 160 millones de euros que de momento lleva invertidos en sus fichajes. Y los derechos audiovisuales serán una de sus prioridades.
El dirigente madridista ha empezado a contactar con los diversos patrocinados del club para renegociar los contratos que están en vigor. Considera que la llegada de cracks de la dimensión planetaria de Kaká o Cristiano Ronaldo aumenta notablemente el valor de la marca Real Madrid y, en consecuencia, también debería mejorar la contraprestación que percibe el club. Florentino Pérez considera desfasados los contratos que están en vigor en estos momentos, como el que el 20 de noviembre del 2006 Ramón Calderón, por aquel entonces presidente madridista, firmó con la productora catalana Mediapro.
Ese acuerdo, que entrará en vigor a partir del próximo 30 de junio y expirará cuando concluya la temporada 2012-2013, supone un tercio del total de los ingresos anuales del Madrid, a razón de 120 millones de euros por temporada, más el IPC correspondiente. Florentino Pérez ya ha dado los primeros pasos para intentar renegociar las condiciones económicas de dicho acuerdo, que en su día fue definido por Calderón como el mejor contrato de la historia del deporte.
Pero al actual presidente madridista se le ha quedado pequeño. Entre otras cosas, porque los fichajes galácticos dispararán los gastos, sin que de momento esté tan claro que ocurra lo mismo con los ingresos. Salvo que los patrocinadores acepten renegociar al alza los acuerdos que ya están firmados. No le resultará tan sencillo convencerles.
La ambición que persigue Florentino Pérez de convertir al Madrid en un club más universal todavía puede tener también importantes efectos a nivel doméstico. Una de las ideas que tiene en la cabeza es cambiar los horarios de los partidos de Liga que dispute el Madrid, siguiendo el ejemplo de la Premier League inglesa, para que puedan verse en directo en los países asiáticos, el gran mercado que quiere conquistar Florentino Pérez.