La televisión privada británica planea un acuerdo con la pública BBC ya que aunque no registra pérdidas, su futuro económíco está en peligro
Las principales cadenas británicas, lejos de ser rivales habituales, podrían afianzar sus intereses por el bien común. Es el caso de Channel 4 que está negociando con el brazo comercial de la BBC para llegar a un acuerdo que le permita frenar la caída de ingresos de los últimos meses.
El presidente de la privada, Luke Johnson, ha asegurado que aunque la cadena no se encuentra en crisis, la situación financiera está bajo presión debido, en gran medida, a la caída de la publicidad en el sector.
"Nosotros no sentimos que haya una crisis, pero creemos que tenemos retos que afrontar para mantener la inversión. Es incuestionable que el exitoso modelo de Channel 4 durante los últimos veinticinco años necesita ser revisado para continuar siendo importantes", ha apuntado Johnson.
Esta negociación conjuta con la pública podría evitar que los ingresos por la reducción de anunciantes sigan bajando y, por lo tanto, haya que tomar "decisiones desagradables", como recortar puestos de trabajo.
Las especulaciones acerca de una fusión entre algunas de las principales cadenas de televisión británicas se dispararon meses atrás, cuando el Gobierno abrió la puerta a las fusiones, con un Real Decreto que elimina el límite de un 5% para las participaciones cruzadas entre compañías.
Cobró fuerza entonces, la posibilidad de que Channel 4 y Five se unieran para competir con la BBC, pero esta posibilidad ha sido desechada por el director general de Channel 4, Andy Duncan..
La crisis económica ha provocado un descenso generalizado en la inversión en publicidad por parte de las empresas, una caída que está afectando a los medios de comunicación de todo el mundo.