Julio Alonso e Iván Durán, los españoles autores del documental ‘Darfur, las pruebas del genocidio’ que sirvió como prueba para que la Corte Penal Internacional condenara a Omar al Bashir, Presidente de Sudán, por Crímenes contra la Humanidad y de Guerra, han sido declarados "enemigos del Islam".
Sudán les acusa de elaborar pruebas falsas contra su Presidente junto a los servicios de inteligencia israelíes y Luís Ocampo, Fiscal de Tribunal de La Haya. Así que se les considera “enemigos del Islam”.
Mientras tanto, la condena del CPI contra al Bashir no se ha llevado a término.
En el documental, estos dos reporteros lograron atestiguar cuando estuvieron en los campos de refugiados en 2006, evidencias de la violación tácita de los Derechos Humanos , grabando imágenes que mostraban varias fosas comunes con cadáveres sin identificar, o testimonios como el de dos menores que habían sido violadas y torturadas por los soldados de al Bashir.
Alonso ha declarado que es “una oportunidad de volver a ser la voz de cientos de niñas y mujeres violadas, miles de hombres torturados y decenas de miles de muertos ocultos en fosas comunes”, mientras que Durán ha asegurado que la “preocupación del Gobierno sudanés por desmentir la existencia de fosas comunes y la violación sistemática de los derechos humanos” evidencian lo expuesto en el documental.
Terra Noticias