La Audiencia Provincial de Palma ha dado la razón al Real Mallorca, en la persona de su ex presidente, Vicenç Grande, en la denominada guerra de las televisiones, al desestimar el recurso de apelación interpuesto por Audiovisual Sport (AVS) por permitirse el acceso a Mediapro en el partido disputado la pasada temporada en el Ono Estadi entre el Mallorca y el Real Madrid.
AVS solicitaba que declarasen como imputados Vicenç Grande en representación del Mallorca; Jaume Roures, máximo representante de Mediapro, y José Miguel Contreras, consejero delegado de la Sexta, que fue la cadena que ofreció el partido el 5 de abril del pasado año. Se les acusaba de estafa y defraudación de la propiedad intelectual. El Mallorca, defendido por LLorenç Salvça, del Bufete Buades, alegaba que todas las medidas en la guerra de las televisiones son cautelares y que, por este motivo, desconocía quién tenía la razón.