• La negociación se abortó minutos antes de empezar el duelo
Al final el Barcelona cumplió la amenaza de impedir a TV-3 la retransmisión del partido de ayer. Fue un día lleno de reuniones a contrarreloj y de muchas presiones, pero a última hora, minutos antes de empezar el duelo, el club hizo valer su postura de prohibir la entrada de las cámaras. El encuentro sí fue retransmitido por Tele 5, que lo emitió para toda España y también en Catalunya, lo que provocó el enfado de Mediapro, que anunció que demandará a la cadena privada por este uso indebido de las imágenes.
El acuerdo entre Barça y TV-3 estuvo muy cerca de plasmarse en la pantalla, ya que hasta las siete de la tarde se podía permitir la conexión. Sin embargo, unos documentos aportados por los abogados del club sobre las ocho de la noche torcieron la situación y el ente televisivo se negó a negociar más "sobre presión". "Solo es un partido. Lo que lamentamos es que no se pueda retransmitir el partido en lengua catalana", manifestó un portavoz de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA).
El conflicto
El conflicto tiene su origen en la sentencia judicial que obliga al Barça a pagar a Sogecable 57 millones de euros como compensación por la explotación de la imagen televisiva de todos sus partidos internacionales desde el 2003 hasta el 2008. El club, que asegura que ya tiene previstos 30 millones, considera que TV-3 tiene que hacerse cargo de la cantidad restante (27 millones) como "responsable civil subsidiario".
Por su parte, la CCMA emitió una nota asegurando que "Televisió de Catalunya no es el garante solidario". "Este contencioso está pendiente de resolución judicial y en estos momentos no hay sentencia en cuanto al caso. La CCMA mantiene abiertas las conversaciones con el FC Barcelona y muestra la más absoluta disposición para llegar a un acuerdo", añadía la nota.
Aunque tanto el Barça como TV-3 estuvieron cerca del acuerdo, ambas partes tenían ya previsto un plan B. El club hacía ya días que había solicitado a Nike las camisetas sin el logo de la tele autonómica en las mangas. También el ente televisivo tenía otra programación a punto, que se puso en marcha cuando empezó el partido. Minutos antes, Ramon Pellicer, editor y presentador del Telenotícies vespre, había leído el comunicado de la CCMA. A partir de ese momento, TV-3 ofreció la programación habitual del jueves, que consistía en la emisión de 13 anys i un dia, Polònia y Huff.
En el comunicado, TV-3 lamentaba: "Pese al contrato entre TVC y Mediapro, que garantizaba la emisión, la empresa cesionaria de los derechos ha notificado que como consecuencia del requerimiento hecho por el Barcelona no nos podía proporcionar la señal".