Primero fueron Miliki, Fofito y Rodi. Después,
las fieras de Ángel Cristo. Y ahora el Circo del Sol marca la tendencia
circense. Los payasos y leones ya no dejan boquiabiertos a los niños.
La purpurina, el juego de luces, los malabaristas, acróbatas y sus
imposibles contorsiones deslumbran al público. Gracias al éxito de 'Fama', el mundo del circo se ha fundido con la televisión para engendrar un 'reality'.
El mundo del circo - callejero, alternativo e independiente- también se supedita a la audiencia. 'Circus. Más difícil todavía' arrancará en septiembre de la mano de Josep Lobató ('Money money') y ya ha comenzado un 'casting' para encontrar a la veintena de jóvenes dispuestos a convertirse en profesionales de los trapecios.
Del formato del circo, hoy en día sólo queda la carpa. Ya no relacionamos este espectáculo con carromatos, mujeres barbudas, fieras y triples saltos mortales sin red. El 'show' circense se ha humanizado. Tanto, que se ha convertido en un producto de consumo televisivo.
El jurado seleccionará a los jóvenes participantes por sus habilidades acrobáticas y por el interés que estos puedan despertar en la audiencia. Los 20 seleccionados convivirán en una academia y aprenderán todas las técnicas circenses (aire, suelo, malabares y acrobacias). Además, al igual que en 'Fama', los concursantes deberán preparar números semanales y será el público quien expulse a los concursantes. "A este programa no le importa si los participantes se enamoran en la escuela. Pero tampoco lo vamos a ocultar", comenta Juan Higueras, director del proyecto.
El formato ya se ha desarrollado en países como Holanda. En el extranjero, los concursantes eran personajes televisivos conocidos pero España ha apostado por el público joven y anónimo. El premio no consiste en grandes actuaciones ni contratos millonarios. El ganador disfrutará de "un pequeño empujón a la fama", según Higueras.