Casi mil millones de chinos pasaron el viernes por la noche ante el
televisor y casi todos ellos con el mismo canal sintonizado, el de la
televisión pública CCTV, que ofreció en directo la ceremonia de
apertura de los Juegos Olímpicos. Según datos ofrecidos ayer por el
Comité Olímpico Internacional (COI), 896 millones de personas siguieron
por televisión el espectáculo montado por el cineasta Zhang Yimou.
A
falta de que se haga pública la medición de audiencia a nivel global,
el COI aseguró que el 86% de la gente que estaba frente a la televisión
escogió CCTV. Los Juegos Olímpicos son un asunto de Estado en China y
de ellos depende buena parte del orgullo nacional, una idea con la que
comulga la mayoría del país. El día de la ceremonia de apertura, los
aledaños estaban abarrotados.
EFE