Comenzó a ser reconocido gracias a sus imitaciones en ‘Homo Zapping’. Cada domingo seis millones de espectadores siguen las penurias del ex yonki Luisma, su personaje en ‘Aída’.
Decir que Paco León (Sevilla, 1974) no para de trabajar sería remarcar lo evidente, pero es que es así. Acaba de salir de una sesión fotográfica y se dispone a entrar en los ensayos de su nueva película, que dirigirá Joaquín Oristrell, en Madrid. Además, tiene la grabación de Aída, donde la ropa del Luisma espera al actor que lo encarna. La serie no puede vivir mejor momento de cara al público: cada domingo arrasa en audiencia –en el último volvió a superar los 6 millones, su segundo mejor dato de la temporada– y en los últimos TP de Oro sus dos protagonistas fueron nominados. Carmen Machi lo ganó; él no.
¿De dónde saca el tiempo?
No lo sé, la verdad, con ganas, se sacan ratos. Cuando te gusta lo que haces es siempre mucho más fácil aunque no te voy a negar que me cuesta. Estoy todo el día de un lado a otro y me levanto prontísimo pero, bueno, no me quejo.
Es que este año está en toda partes…
Sí, este año está siendo de mucho trabajo: tengo Aída, a partir de marzo la película y después estamos preparando algo de teatro para este verano. Este año me lo he planteado como de mucho curro.
¿Y se convive bien con el éxito?
No sé, yo estoy encantado, tiene sus daños colaterales. Te cuesta más hacer cosas que antes hacías tranquilamente, como salir a la calle. La exposición diaria es un poco dura y te cambia bastante el rollo.
¿Entonces se lo toma con tranquilidad?
Es que ha sido menos repentino de lo que pueda parecer. Antes del éxito de Homo Zapping yo ya tenía mucho trabajo hecho en Andalucía y allí era medio conocido. He currado mucho y, bueno, me lo he podido tomar con más filosofía.
Por cierto, vaya generación de actores la tuya: Alex O’Dogherty (‘Camera café’), Julián Villagrán (‘El síndrome de Ulises’), Paco Tous (‘Los hombres de Paco’)…
Sí, la verdad es que fue una buena añada [ríe]. Salimos todos del TAC, la escuela de teatro de Sevilla, que ya no existe por cierto, y coincidimos muchísimos buenos actores como todos esos, José Luis García Pérez, Belén López y muchos más. Creo que fue fruto de la combinación de talento, la didáctica…
¿No es que los actores andaluces sean especiales o estén de moda?
En Andalucía no hay nada, pero lo que crece se hace más fuerte. Nosotros estábamos acostumbrados a trabajar sin que nos llamaran. Somos todos muy currantes, teníamos pequeñas compañías de teatro, el mismo Alejandro [O’Dogherty] sigue haciendo bolos por ahí sin que nadie lo llame, porque quiere. En Madrid, en otros lugares, noto como que los actores dedican muchísimo tiempo a su promoción, se hacen unos video-books estupendos, se lo curran mucho en ese aspecto pero luego dejan un poco la formación y nosotros, en ese sentido, lo hacíamos al revés.
Y ahora que estás inmerso en un programa como ‘Proyecto 48’ (TNT) que anda a la búsqueda de nuevos valores cinematográficos, ¿tendrías algún consejo?
Que no se metieran, que no se metieran de nada [ríe]. No, en serio: les diría que estudiaran una carrera en la Universidad. Bueno, no, en realidad les diría que el secreto está en tomarse esto como un maratón y no como una carrera de 100 metros lisos; que, a veces, más que talento hay que tener perseverancia.
Público
septiembre, 2008
agosto, 2008
julio, 2008
junio, 2008
mayo, 2008
abril, 2008
marzo, 2008
febrero, 2008
enero, 2008
diciembre, 2007
noviembre, 2007
octubre, 2007
septiembre, 2007
agosto, 2007
julio, 2007
junio, 2007
mayo, 2007
abril, 2007
marzo, 2007
febrero, 2007
enero, 2007
diciembre, 2006
noviembre, 2006
octubre, 2006
septiembre, 2006
agosto, 2006
julio, 2006
junio, 2006
mayo, 2006
abril, 2006
marzo, 2006
febrero, 2006
enero, 2006
diciembre, 2005
noviembre, 2005
octubre, 2005
septiembre, 2005
agosto, 2005
julio, 2005
junio, 2005
mayo, 2005
abril, 2005
marzo, 2005
febrero, 2005
