• En el capítulo de esta semana, Antonio y Mercedes y casi toda la familia Alcántara deciden visitar la capilla ardiente instalada en el Palacio de Oriente
• Jueves 20 de diciembre a las 22:00 horas en La 1
La noche del 20 de noviembre ha sido larga. Los Alcántara no han podido pegar ojo casi desde el momento en el que conocieron la noticia de la muerte del Jefe del Estado. El capítulo de esta semana, titulado “Españoles, Franco ha muerto”, mostrará cómo en la calle todo el mundo está más callado de lo habitual, es un silencio cauto, lleno de interrogantes que nadie sabe cuándo se resolverán. Muchos no se acaban de creer que ya no esté la persona que ha gobernado España durante los últimos 39 años.
El discurso de Arias Navarro en televisión saca de dudas a todos los españoles. La frase “Franco, ha muerto” es clara y rotunda y deja paralizado el país. Casi todos los comercios de San Genaro muestran un discreto cartel de “cerrado por defunción”.
Mercedes acude a la peluquería porque no sabe qué hacer. En la imprenta, Antonio no quiere cerrar y Curro y Paulino han tenido que ir a trabajar. En la redacción de “Pueblo” la actividad estos días es incesante. A pesar de que Gallardo le ha dicho a Toni que se quede en casa con Juana para que no les detengan, los dos deciden ir al periódico.
Para que todos los que quieran puedan despedirse del Caudillo, se ha instalado una capilla ardiente en el Palacio de Oriente durante 24 horas. Herminia decide ir. Antonio y Mercedes dudan. No quieren participar en lo que parece un homenaje de despedida a Franco, pero tampoco desean celebrar su muerte. Al final acaban en la cola. Carlos, que no tiene clase durante siete días, decide acudir con Josete y Karina.
A ellos se une Azucena, que aparece con una mochila enorme. Todos piensan que dentro lleva una bomba o panfletos para lanzarlos, pero descubren su intención es más inocente.
Y si a Carlitos le sorprende la idea de que Azucena quiera ver a Franco muerto, no menos sorprendido está Antonio al comprobar que don Pablo también desea ir. Después de un viaje relámpago a Zurich, decide acudir a la Plaza de Oriente. Gracias a sus contactos consigue “colarse” con Herminia, Clara y Desi que llevan horas esperando.
Por allí va pasando casi todo el barrio de San Genaro. Desde ese momento en la cabeza de los Alcántara, como en la del resto de los españoles, rondará una pregunta: ¿Y después de Franco qué?
Dpto. de prensa de RTVE