Viéndole desenvolverse rodeado de gente que habla en un idioma que desconoce, es fácil imaginar cómo Matt Dallas (1982, Phoenix, Arizona, Estados Unidos) interpreta a Kyle XY (miércoles, 22.10, Cuatro). Desconcertado, no deja de sonreír educado intentando entender qué pasa a su alrededor. Lo mismo que su personaje, el adolescente que aparece una mañana en un bosque, desnudo y empapado de un líquido viscoso. No sabe hablar ni recuerda cómo ha llegado hasta allí, y carece de ombligo. Iniciado su proceso de aprendizaje, pronto desarrolla portentosas habilidades. Su imagen de guapo del instituto desamparado, de inquietantes ojos azules casi transparentes, ha convertido a Dallas en un nuevo ídolo de las jovencitas.
Pregunta. ¿A qué debe su éxito Kyle XY?
Respuesta. Es una mezcla de géneros: ciencia-ficción, comedia de adolescentes, familiar… Toca problemas reales de los jóvenes, como el sexo y las drogas. Y Kyle engancha porque es muy especial: está solo, quiere adaptarse y ser normal. A todos nos ha pasado esto alguna vez.
P. Dentro de esa mezcla de géneros, ¿en la segunda temporada han ganado terreno las tramas sentimentales de los adolescentes?
R. Es verdad que la serie primero contaba la historia en una dirección, luego cambió y después volvió al enfoque anterior. Así fue evolucionando. En la segunda temporada se centra más en la ciencia-ficción, aunque luego parece que regresa más a la familia.
P. Que se emita a través del canal estadounidense ABC Family, ¿condiciona los contenidos?
R. Según me comentó uno de los guionistas, los productores les han dado mucha libertad a la hora de tratar temas como la homosexualidad o el uso de drogas. Es estupendo.
P. La familia que acoge a Kyle es modélica. ¿Qué hubiera sido de él de no ser así, como en el caso de su personaje antagónico, Jessi XX?
R. Ése es uno de los asuntos que exploran los guionistas. Kyle nació de día, en el bosque, le acoge una familia que le quiere. Mientras que Jessi nace por la noche, hace frío, un cazador intenta atacarla y está rodeada de un mal ambiente. Se plantea el debate de naturaleza frente a educación. ¿Jessi es mala desde el principio o por la forma en la que ha crecido?
P. ¿A usted se le dan tan bien las matemáticas como a su personaje?
R. Era mi asignatura favorita. Sé que es raro entre los artistas, que normalmente prefieren el inglés o la literatura. Aunque no llegué ni de lejos a ser como Kyle.
P. ¿Así que no comparten el cociente intelectual?
R. Me encantaría, pero…
P. ¿Afecta al futuro de la serie la huelga de los guionistas de Hollywood?
R. No nos ha afectado mucho. Antes de que empezara ya habíamos terminado de rodar la segunda temporada, y los guionistas no comienzan a escribir nuevos episodios hasta dentro de unas semanas. Espero que cuando llegue ese momento ya se haya resuelto todo. Por otro lado, apoyo sus reclamaciones, y si no estuviera en Madrid estaría con ellos en la calle.
¿Que tal la bañera del hotel?
(Risas) Es fantástica. Las buenas bañeras es lo que más me gusta de los hoteles.
¿Cuál es el sitio más raro donde ha dormido?
Pues en una bañera... (risas) Alguna vez, depués de venir de fiesta y haber tomado algunas copas me he quedado dormido ahí.
¿Que tal la entrevista en 'El Hormiguero'?
Es la más rara que me han hecho nunca. Yo estaba allí, y había marionetas y gente bailando y yo no sabía qué estaba pasando.
¿Se le dan las chicas mejor que a Kyle?
Me parezco a Kyle en la personalidad positiva, pero también en la timidez, sobre todo con las mujeres. Lo que me gusta es que la gente sea auténtica, que no se esfuerze por ser lo que no es.
¿Cuántas veces le han pedido que enseñe el ombligo?
Lo cierto es que he perdido la cuenta (risas).
¿Qué es lo más extraño que le ha pedido una fan?
Anoche mismo una me pidió matrimonio (risas). En Nueva York una vez vi que una chica no dejaba de mirarme. Entonces se acercó a mí, me metió la mano por debajo de la camiseta y me tocó el ombligo. Luego me dijo al oído "lo he tocado" y se fue sin decir nada más.
Si pudiera elegir un poder de los que tiene Kyle, ¿cuál sería?
Bueno, lo desarrollado que tiene su cerebro y cómo éste es capaz de dar instrucciones a su cuerpo para que haga cosas fantásticas.
¿Lo pasó mal en las escenas de desnudo?
Me dio mucho corte. Era la primera semana y no conocía a nadie y de repente me tenía que desnudar. Me lo tomé como el que se tira a una piscina de agua fría, lo hice y ya está. Era un poco raro tener a la chica de vestuario haciendo arreglos, fue un corte.
¿Que opina de la huelga de guionistas?
Apoyo a los huelguistas y me gustaría estar con ellos, porque se merecen el reconocimiento de la industria, pero espero que se acabe pronto para que podamos seguir trabajando.
¿Qué imagen tenía de España?
Cuando pensaba en España me venían a la mente los toreros y el flamenco. Ahora he tenido la oportunidad de ampliar lo que sé, de ver la ciudad y de conocer vuestra historia.
¿Tiene alguna habilidad oculta?
Si te la contara dejaría de ser oculta (risas). Me encantaría decirte algo fantástico, pero sólo sé hacer rulos con la lengua (saca la lengua y lo demuestra).
Es usted el protagonista de una serie de éxito ¿no se le sube la fama a la cabeza?
Hago esfuerzos porque eso no ocurra. Además tengo unos amigos fantásticos y una familia maravillosa y si alguna vez se me escapa alguna tontería están ahí para decirme "¡eh! cállate".
¿Qué series le gustan?
Héroes, porque a todos nos gustaría ser como ellos y Perdidos, porque te engancha.
El País / 20 Minutos