
El consejero delegado de La Sexta, José Miguel Contreras, acusó ayer al Grupo Prisa de estar presionando al Gobierno en la denominada «guerra del fútbol» que mantiene con Mediapro, «porque no confía» en que los jueces le den la razón.
«Da la impresión de que Sogecable y Prisa no quieren esperar a la resolución judicial» de su conflicto empresarial y económico con Mediapro, añade. Ambas partes se acusan de incumplimiento de contrato firmado en julio de 2006, explicó Contreras.
Durante el coloquio del Fórum Europa y ante directivos de su cadena y de otras, como el presidente de RTVE, Luis Fernández, Contreras aclaró que su papel es secundario ante el conflicto entre ambas operadoras -aunque no imparcial, por cuanto Mediapro es accionista de La Sexta- y añadió que «no tiene relación ninguna con los clubes de fútbol». «Posiblemente, por la vía jurídica no se va a obtener el resultado que se desea y se monta un auténtico lío mediático que a continuación se quiere transformar en político», reprochó Contreras al grupo Prisa. «Está clara su intención y no sé hasta dónde puede llegar la competencia», sentenció. Ante esta perspectiva, el directivo indicó que la solución «más evidente» es que se produjera un pacto entre las dos operadoras, por el que se siguiera retransmitiendo el fútbol como siempre, y que ambas partes esperaran a la decisión de los tribunales.
Por su parte, Televisión de Cataluña (TVC) advirtió ayer que hará servir todas «las vías legales a su alcance, incluida la judicial», para exigir las responsabilidades a Sogecable para garantizar la explotación «pacífica» del fútbol, tras la no emisión en abierto del partido Real Madrid-Betis disputado el jueves en el Santiago Bernabéu. TV3 aseguró que «no ha dado apoyo» a las actuaciones de Sogecable en el seno de Audiovisual Sport (AVS) para impedir el acceso a la señal y los estadios y que, a día de hoy, sólo el Consejo de Administración, por una mayoría cualificada del 85 por ciento de sus miembros, está autorizado a tomar decisiones.
Conflicto político
El presidente del Partido Popula, Mariano Rajoy, terció ayer para anunciar que «en unos días» preguntará en el Congreso al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el conflicto por las retransmisiones televisivas de los partidos de fútbol de la Liga, que ha tenido «consecuencias negativas» para los espectadores. Así, Rajoy se refirió al incidente ocurrido en el Bernabéu, que supuso que por primera vez, desde la aprobación de la Ley de Retransmisiones Deportivas de 1997, los espectadores no pudieran disfrutar, en esta jornada, de ningún encuentro liguero en abierto.
La respuesta por parte del Gobierno no se hizo esperar, y la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega expresó su deseo de que esta guerra «se resuelva de la forma más positiva cuanto antes». No obstante, aseguró que la posición del Ejecutivo ante en contencioso que mantienen ambas operadoras sigue siendo «un conflicto entre empresas que no puede implicar a los ciudadanos».
En cuanto al encuentro que se disputa hoy en abierto, Levante-Barcelona, a las 22.00, la situación recuerda a la del fin de semana pasado, ya que tanto La Sexta como Digital+ lo han incluido en sus parrillas. La diferencia es que esta vez el Levante tiene cedidos los derechos a Mediapro, por lo que «en teoría», el partido se ofercerá en abierto.
ABC