El ministro de Educación y Medios de Comunicación holandés, Ronald Plasterk, dijo ayer en el Parlamento que la Constitución no le permite prohibir un concurso de televisión en el que los participantes competirán por conseguir un trasplante de riñón.
El Partido Democristiano de Holanda (CDA) solicitó durante la ronda semanal de preguntas en el Congreso que el Gobierno prohíba la emisión de un programa televisivo en el que una donante deberá elegir entre tres candidatos a un enfermo de riñón a quién ceder uno de los suyos.
Plasterk contestó al CDA que "la Constitución me prohíbe tomar cartas en el contenido de programas (de televisión), lo que sería censura".
Puntualizó que ponerse en contacto con la cadena BNN -que emitirá el programa por el canal público Nederland 3 el próximo viernes- para sugerirle que retire el reality show sería "una intimidación", lo que "tampoco es deseable".
Competición sin ética
Sin embargo, el ministro declaró que el concurso no le parece ético, por su vertiente de "competición" relacionada con cuestiones vitales.
Además, especificó que desde el punto de vista médico "todavía no es seguro que la mujer (que padece un tumor cerebral incurable) pueda ser una donante potencial", porque antes hay que asegurarse de que su riñón no esté afectado de metástasis.
El portavoz en el Parlamento del CDA, Joop Atsma, cuestionó los límites de estos programas y se preguntó cuál sería el próximo paso en futuras emisiones.
El ministro responsable de Medios de Comunicación señaló que la ley holandesa permite "la donación en vida de un órgano a una persona" elegida por el propio donante, por lo que antes de la emisión del concurso no veía indicios de actos punibles.
EFE