La cifra pagada por Mediapro, accionista de referencia de la Sexta, por la compra de los derechos de la Fórmula 1 es “temeraria”, “mostruosa”, según considera el consejero delegado de Telecinco, Paolo Vasile. La cadena de Mediaset, cuyos derechos por la exclusiva de este deporte concluyen en 2008, considera que el umbral de la rentabilidad del negocio no puede superar el pago de 15 millones de euros al año. Esta televisión pujó y estaba dispuesta a superar en un 20% el contrato actual, pero Mediapro triplicó la suma y apostó por una cifra cercana a cuarenta millones por año, según fuentes cercanas a la negociación.
Para Vasile es “triste y grave” la situación que se está produciendo con los derechos deportivos, que escapan a las reglas del mercado y del sentido común de la rentabilidad. La operación de Mediapro, que compra la Fórmula 1 para el período 2009-2013, suena “a un remake” de lo acontecimiento recientemente con la adquisición de la Liga española de fútbol, que Mediapro cedió a la Sexta, y la adquisición del campeonato del Mundo de Moto GP por parte de TVE, que, como apuntan en círculos próximos a la operación, se pagó 22 millones por año, subiendo el precio cuatro veces más “para distorsionar el mercado”, argumentan en Telecinco.
“Capitalismo rampante”
En el caso de las motos, la cadena pública tenía derecho de tanteo. No era así para Telecinco con la Fórmula 1, que en 2004 tuvo “olfato” al apostar por Alonso, según recuerdan. En aquel momento Flavio Briatone, director de la escudería Renault, y Alejandro Agag, yerno del ex presididente de Gobierno José María Aznar, getionaron los derechos hasta 2008. Pero esta vez, Mediapro se saltó intermediarios y acudió directamente al patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone.
“Yo pensaba que podía abrirse una negociación complicada porque la Fórmula 1 es un producto que va bien, pero creíamos que Telecinco tenía un derecho natural por nuestra forma nueva de atender las retransmisiones”, explica Vasile. El viernes, los titulares de los derechos se pusieron en contacto con Telecinco, que presentó una oferta económica superior al actual contrato en un 20% “Pero el sábado nos llamaron para decirnos que había aparecido una oferta que era enorme, monstruosa”, prosigue el consejero delegado de la cadena.
El precio se triplicó en un ejercicio que Vasile considera de “nuevo capitalismo rampante” y que resulta temerario en el negocio televisivo. “Y nosotros somos valientes, pero no inconscientes”, argumenta Paolo Vasile, que considera preocupante “esta moda de ofrecer el triple de la oferta del mercado”.
Los dirigentes de Telecinco estiman que es un riesgo negociar la Fórmula 1 “cuando aún es demasiado pronto”. “Se ha puesto en venta ahora, cuando todavía no se sabe la evolución de las carreras”, señala Vasile y recuerda que en tres años termina el contrato de Alonso con McLaren. En Telecinco argumentan que el interés de determinados deportes va unido a sus estrellas. Rememoran así que el Tour de Francia tuvo interés en España durante la etapa de Indurain y que después se apagó.
A la pregunta de si Telecinco negociaría con Mediapro para hacerse con los derechos, el consejero delegado de la compañía contesta que “sólo si están dispuestos a perder 20 millones por año”.
No hay derecho preferente con Endemol
Acerca de la operación por la que Telecinco ha entrado en la productora Endemol –a través del consorcio formado por Mediacinco, Cyrte Investments y Goldman Sachs Capital Partners- “en absoluto” supondrá un derecho preferente de la cadena española a la hora de adquirir contenidos, mantiene su consejero delegado, Paolo Vasile.
“Sería como comprar una panadería para comprar sólo para tu casa”, explica. Recuerda los casos como el de Globomedia, que participa accionarialmente en La Sexta, sin que esta situación impida a la productora la venta de contenidos a distintos operadores.
A la hora de entrar en el negocio, Telecinco, que ha pagado 364,’5 millones de euros, ha tenido en cuenta el carácter internacional de Endemol y la importancia que los contenidos de televisión adquieren en el cada vez más fragmentado mercado audiovisual. “Estar dentro de los contenidos podría compensar del ciclo negativo de la televisión como consecuencia de esa fragmentación de las audiencias”, indica Vasile.
Colpisa