El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, anunció ayer que el Gobierno está culminando una negociación para conseguir que todos los aparatos de televisión que se vendan a partir del verano lleven incorporado en su interior un decodificador para recibir la TDT.
La idea, dijo gráficamente, es que ya no se tenga que hablar de "más cachivaches en el comedor", lo cual "será un avance muy importante". Clos rechazó de plano retrasar el apagón analógico, previsto para el 2010, y negó que, como defienden algunos sectores, dicho retraso no tenga ningún coste. "No podemos evitar ni obviar" el apagón, agregó Clos, "porque la demanda del espectro es tan grande que la única forma que tenemos de producir más es comprimir las bandas para que quepan más cosas".
"Hay que tener claro que esto es inevitable", sentenció y "cuanto mejor y más rápido" se haga el esfuerzo será más positivo. Recordó que hay proyectos que dependen de la difusión de la TDT y del apagón analógico, como la televisión de alta definición y la tele en el teléfono móvil.
El Periódico