El éxito obtenido obliga a la cadena a adelantar el rodaje de la segunda temporada de la serie
Los espectadores españoles que tiran de internet ya saben cuáles son los aspectos que hacen de esta serie algo especial. El Robin Hood de la BBC es respetuoso con los 800 años del mito que habitaba en el bosque de Sherwood, pero al mismo tiempo ha sido concebido con una mirada contemporánea.
"Divertida, moderna e inteligente". Así es como la BBC define a su criatura. Sus pretensiones son altas ya que la cadena británica afirma nada menos que la serie encabezada por el joven y guapo Jonas Armostrong, que obviamente encarna a Robin, supone la primera piedra de una nueva generación de series en todo el mundo.
Como mínimo, los millones de espectadores que Robin Hood está teniendo en Reino Unido confirman las opiniones de la BBC. De hecho, la expectación del público ha sido tal que la cadena se ha visto obligada a adelantar las fechas de rodaje de la segunda temporada. Aprovechando el adelanto de la primavera y presionados por el aliento de los espectadores, los responsables de Robin Hood han vuelto a los platós.
La primera temporada constó de 13 capítulos de unos cincuenta minutos de duración en los que se muestra de un modo diferente al tradicional la vida en el bosque de Sherwood y las luchas contra el sheriff de Nottingham
Ahora los alegres compadres del bosque no son tan alegres ni tan buenos. Ni siquiera Robin, que muestra demasiados claroscuros en su persona, si lo comparamos con las representaciones tradicionales en el cine y la televisión de las que Errol Flynn es el máximo exponente. Rodada en Hungría con una inversión realmente millonaria, esta serie no tardará demasiado en asomar el hocico por nuestras pantallas.
Diario ADN