Se acabó la tensión amorosa entre Belén (Malena Alterio) y Emilio (Fernando Tejero) en ‘Aquí no hay quien viva’. Ambos actores se han vuelto a unir en la pantalla grande con ‘Días de cine’, pero la televisión ha separado a la vecina y el portero de la calle Desengaño tras la pirueta empresarial por la cual los genuinos intérpretes se han mudado de cadena –de Antena 3 a Telecinco-, estrenan vivienda y personajes. Malena Alterio será ahora una neurótica joven en busca de pareja en ‘La que se avecina’, la nueva serie producida pro la factoría de José Luis Moreno, heredera de la anterior, que la cadena de Mediaset estrenará en breve con parecidos mimbres y equipo.
PREGUNTA: Su nuevo personaje se define como una ‘Bridget Jones’ a la española, un papel algo neurótico.
RESPUESTA: Le pasan parecidas cosas que al personaje del cine. La pobre muchacha se iba a casar y comprar un piso con su novio y, de repente, él la deja tiradísima. Sus amigas están casadas, tienen hijos, su familia no vive en Madrid, y va a tratar de reinsertarse en este edificio nuevo, compartiendo casa con un amigo. Está más sola que la una. Es un poco neurótica, si, y con la ansiedad todo te sale mal, te vuelves torpe e inseguro.
P: Quizá mucha gente se ha encontrado así en algún momento de su vida. ¿Se identifica usted con ella?
R: Claro que sí. Yo tengo amigas que después de diez años han dejado de estar con sus parejas y se encuentran como en una montaña rusa, con muchos altibajos. Y de repente sobreviene ese bajón, la angustia de decir:¡Dios mío, que estoy sola!. ¿Si a mí me ha pasado? Bueno, he sentido esa dificultad de encontrar pareja.
P: Parece que hay más mujeres solas en esta sociedad que hombres
R: Dicen las estadísticas que somos más. Además el reloj corre contra nosotras por la maternidad, que o te pones o se te va pasando el arroz. Una mujer, si pasa de los cuarenta, olvídate.
P: ¿Cómo ha asimilado el cambio de personaje y de serie con casi los mismos actores?
R: Estamos todos en plena metamorfosis. Pasa con todas las series que empiezan y se van cocinando poco a poco. Pero aquí, con los mismos actores y guionistas, ocurre una cosa extraña, aunque también tienes la tranquilidad de sentirte en casa, con el mismo equipo, en quien confío mucho.
P: ¿No echará esa tensión continua que su antiguo personaje, Belén, tenía con Emilio?
R: Siempre lo echaré de menos. Ha sido muy importante para mí trabajar con Fernando, lo hemos pasado tan bien que eso no se olvida. Aunque haga ésta o mil series más esa relación Belén-Emilio permanecerá en el tiempo.
P: La competencia termina por afectar a los artistas. El elenco de ‘Aquí no hay quien viva’ se ha visto involucrado en esa tensión entre cadenas por un determinado producto...
R: Afecta a los artistas y sobre todo a los espectadores, a quienes no se trata bien. A veces prima más la cuestión económica y competitiva que ese respeto a la audiencia. Esa competencia lleva a exprimir mucho las series, y milagro que hemos llegado sanos y salvos a emitir 60 capítulos de ‘Aquí no hay quien viva’.
P: Muchos actores de ‘Aquí no hay quien viva’ se quejaron de que el ritmo de grabación era demasiado intenso.
R: Ha sido muy duro, pero vas poniendo la balanza y vas tirando. Hemos pasado por muchas fases, desde no entender por qué con la serie de más éxito se tenía que estar trabajando a ese ritmo a asumirlo después. Nadie del equipo quería trabajar en las condiciones a las que llegamos al final de la temporada. Alberto Caballero, el creador de ‘Aquí no hay quien viva’, dice que no es fácil saber sostener un éxito, porque llega un momento en que la cadena va tirando de ti y se producen presiones por todos los lados.
P: ¿Qué le parece la ficción española?
R: Un poco pobre. No se está arriesgando nada y se repiten modelos que han funcionado. Todo es algo chato. También es comprensible porque se producen muchos fracasos, aunque no entiendo por qué no se apuesta hasta el final por una serie aunque no de grandes cifras. ‘Vientos de agua’ (trabajaban su padre y su hermano, Hector y Ernesto Alterio), la serie de Campanella, era una maravilla se dejó de ofrecerse.
P: ¿Ser hija de Hector Alterio le ha facilitado el camino en esta profesión?
R: Sí, pero no como la gente pueda pensar, es decir, que te enchufen con amigos, porque eso no me ha abierto puertas. Sí me ha ayudado vivir en una familia que te apoya, pero los casting los hago igual. También yo me he presionado mucho para tratar de no dejar en mal lugar el plantel familiar. La mejor herencia que me ha trasmitido mi padre es no tomarse muy en serio las luces y lentejuelas de esta profesión, darse cuenta de que todo es relativo, porque un día estás aquí y otro no te llama ni Dios.
Colpisa