Ganadora del León de Oro en Venecia, la primera entrega de la trilogía, "Azul", (1993) cuenta el aislamiento emocional en el que se sumerge una mujer al ver morir a su marido y su hija en un accidente de tráfico.
Protagonizada por una inmejorable Juliette Binoche y narrada en un tono poético, casi hipnótico en el que la fotografía y la banda sonora juegan un papel indispensable, "Azul" cautivó a crítica y público e hizo indispensable desear ver "Blanco" (1994), segunda entrega en la que Kieslowski narra en clave de comedia dramática las penurias de un inmigrante polaco abandonado por su esposa poco después de la boda a causa de su poco rendimiento sexual.
Con el ítem de la igualdad como base de la historia, la cinta refleja en un tono fresco y divertido un tema tan delicado como las diferencias de derechos entre los franceses de cuna y los ciudadanos inmigrantes.
Kieslowski cierra la trilogía con "Rojo", un drama protagonizado por una joven estudiante y modelo que por circunstancias accidentales acabará conociendo a un juez jubilado obsesionado con espiar a sus vecinos, con quien entablará una extraña relación...
Estreno el Viernes 2 de Marzo a las 22:14 Horas
Nota de Prensa [Cinematk - Teuve]