Tal y como estaba previsto, Jesús Quintero utilizó ayer su programa para disculparse y manifestar su profundo desacuerdo tras la polémica suscitada a raíz de la no emisión de la entrevista que realizó al periodista José María García.
Quintero dejó claro en todo momento que no estaba de acuerdo con la decisión de censurar la entrevista que había tomado Televisión Española, a quien responsabilizó de todo lo ocurrido, puesto que en «mi contrato dice que en caso de discrepancia, prevalecería el criterio de TVE», puntualizó.
El periodista onubense explicó también que no había presentado su dimisión «porque no me considero culpable de nada, en cualquier caso víctima». Añadió además, en los primeros minutos de «La noche de Quintero» que ayer emitió La Primera, que «tras meditarlo profundamente, tener que tragarme el orgullo no me parece razón suficiente para defraudar a los millones de espectadores que han encontrado en este programa una alternativa, ni para mandar al paro a un equipo de más de 40 profesionales».
Por su parte, el otro implicado en la polémica, José María García, que la pasada semana advertía que «la pelota» estaba en el tejado de Quintero, agradeció las declaraciones de «El Loco»: «Me ha parecido muy bien lo que ha dicho. Con esto me basta y me sobra, no esperaba nada más». García explicó a este periódico que estaba de acuerdo con Quintero en que «no era justo sacrificar a tanta gente por este asunto».
La Razón