La Ejecutiva del PSOE no participará en ningún programa "hasta que se ponga fin a la manipulación".
La tensión entre la dirección de Telemadrid y los trabajadores va en aumento. El despido de un empleado por la huelga del pasado mes de diciembre ha desembocado en nuevas acciones por parte los representantes sindicales. Ayer se inició un encierro en la sede de la cadena autonómica que se prolongará hasta el próximo viernes. Además, el comité de empresa pidió a los políticos que rechacen cualquier invitación para ser entrevistados en la tele o radio pública madrileña como protesta ante la "preocupante" situación que se vive en el ente. El PSOE cogió el guante, y horas después anunció que ningún miembro de la Ejecutiva federal acudirá a la cadena.
La plataforma "Salvemos Telemadrid" hizo ayer un repaso del "enrarecimiento" de las relaciones en los últimos tres años entre la cúpula directiva de la cadena, encabezada por Manuel Soriano, y los trabajadores. El último frente ha sido las consecuencias de la huelga de diciembre, por la que ha resultado despedido Nicolás González -trabajador del área de informática durante los últimos 22 años- y se ha suspendido de empleo y sueldo hasta abril a dos miembros del comité de empresa.
Los representantes de los trabajadores se han referido además al "desastre económico que sufre la cadena por la externalización de programas" y a las sucesivas denuncias públicas y ante los tribunales que se han venido realizando en los últimos años para publicitar la "grave" situación. Este mes, sin ir más lejos, la Comisión de Libertades de la UE debatirá la vulneración de los derechos de información en la cadena.
Detrás de estas acciones, la mayoría de los trabajadores (922 de unos 1.100 firmaron un manifiesto contra los últimos expedientes abiertos) ven la firme intención de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, de privatizar Telemadrid "en cuanto le sea posible". Además, la audiencia cae en picado: del 17 al 11% de cuota en apenas dos años.
El Herlado de Soria