
El secretario de Comunicación del PSM-PSOE de Madrid, Miguel Ángel Sacaluga, censuró ayer «el sectarismo, la politización, la irresponsabilidad y la ausencia de profesionalidad» de los responsables de Telemadrid y de Canal 9 por la retransmisión que realizaron de la visita del Papa a Valencia.
Sacaluga aseguró que el evento ha sido utilizado por la cadena pública madrileña como «un elemento de propaganda del PP, de confrontación ideológica y de sectarismo informativo, alterando así su obligación de ofrecer a todos los ciudadanos una información plural y objetiva».
Según Sacaluga, «la interpretación que permanentemente Telemadrid dió a las palabras de Benedicto XVI fue radical, muy alejada del tono moderado, dialogante, constructivo y de entendimiento que el Papa ha utilizado en sus intervenciones, así como el mantenido con los responsables del Gobierno de España, independientemente de las diferencias que puedan existir sobre la concepción de la vida».
Sus críticas también se dirigieron a la señal institucional ofrecida, «por expreso deseo de la Conferencia Episcopal», por la televisión autonómica valenciana. «Si grave ha sido la transmisión ofrecida por Telemadrid, no menos grave ha sido la señal ofrecida por Canal 9, que en todo momento ha estado al servicio de los intereses partidistas de los responsables locales y regionales del PP», indicó. Como ejemplo Sacaluga citó la retransmisión de la misa de ayer, «durante la cual, el responsable institucional del Estado parecía ser Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana, y no quien representa a todos los españoles como jefe del Estado, es decir, el Rey».
Tras destacar que los responsables valencianos del PP aparecieron en la retransmisión de ayer «en cerca de medio centenar de ocasiones», Sacaluga acusó a los populares de haber querido «obtener un beneficio político de esta visita y no dudar en utilizarla sin ningún tipo de escrúpulo con las televisiones públicas». «No sólo para ofrecer una visión sesgada de la realidad -apostilló-, sino también para manipularla a través de una señal que ha sido cualquier cosa menos institucional. Canal 9 no ha entendido o no ha querido entender qué significa ofrecer una señal institucional y no ha estado, una vez más, a la altura de las circunstancias».
La Razón