
El que avisa no es traidor y así se lo ha hecho saber la CE al ministro Montilla tan sólo una semana después de que A3 y T5, así como el PP en el PE remitieran sus respectivas denuncias ante la instancia europea tras conocer la decisión de La Sexta de compartir los derechos de «interés general» con Cuatro.
El pasado miércoles 6 de junio Viviane Reding, Comisaria europea de la Sociedad de la Información y los medios de Comunicación, remitió una carta a Montilla en la que le advertía de una posible apertura de expediente y la consiguiente multa a Sogecable por incumplir el artículo 82 del Tratado de la Comunidad Europea, relativo al abuso de posición dominante. Y es que ese parece ser el cabo suelto del acuerdo entre el acuerdo de La Sexta y Cuatro y por el que la compañía de Polanco podría estar actuando en la ilegalidad.
Reding destaca en su misiva textualmente que «la posible privación a los consumidores de sus legítimos derechos a acceder a las citadas retransmisiones -en referencia al Mundial de Alemania 2006- pueda ser investigada desde el punto de vista de otras disposiciones de derecho comunitario, tales como el derecho de competencia».
Eso sí, la carta también manifiesta que, antes de intervenir, «los posibles problemas en torno a este caso pueden resolverse en el nivel nacional». En este sentido, tanto Antena 3 como Telecinco removieron cielo y tierra para resolver el entuerto antes de recurrir al amparo de Bruselas. Sin embargo, la primera vía, las dos denuncias ante el Juzgado Mercantil que interpusieron por separado las dos privadas solicitando medidas cautelares para suspender el acuerdo al que llegaron Cuatro y La Sexta han sido desestimadas esta misma semana. Antena 3, además, también recurrió al Tribunal de Defensa de Competencia, del que todavía no se ha obtenido ninguna resolución. El proceso que se abre ahora se prevé largo, ya que el siguiente paso debería ser la contestación por parte del Ministerio de Industria y posteriormente el caso pasaría a manos de la holandesa Neelie Kroes, comisaria europea de Competencia.
Todo un entramado del que , finalmente, los telespectadores serán ajenos, excepto los que hayan «picado» y hayan pagado por algo que, por ley, era gratis.
La Razón