El presidente de la asociación para el impulso de la Televisión Digital Terrestre (TDT), Joan Majó, afirmó ayer que la capacidad de antenización de que dispone España para la adaptación de las antenas de los hogares a la nueva tecnología es «insuficiente» para las necesidades planteadas y destacó el «corto plazo» en el que se ha planteado la transición, cuyo plazo termina en 2010.
Así lo expresó en la firma de un convenio con el ministro de Industria, José Montilla, para la promoción de la TDT financiada al menos con 18 millones de euros, repartidos a partes iguales entre la Administración y los operadores de televisión.
Majó reclamó «más esfuerzo» a todos los actores implicados en el proceso, y la coordinación de acciones para que el proceso «concluya con éxito de acuerdo con las capacidades del país». En este sentido, desaconsejó acciones que «multipliquen» la industria de instaladores lo que «podría pagarse caro en el futuro». Majó constató además «cierta ralentización» del proceso por la falta de equipamientos y materiales para la adaptación de antenas, debido a una venta por encima de las previsiones: «Nos hemos puesto unos deberes muy exigentes, porque el proceso de transición, al contrario que en otros países europeos, va a desarrollarse en un tiempo muy corto». «Hay gente que se ha comprado el descodificador y no sabe que en su zona no hay cobertura, y otra gente que tiene la cobertura pero no sabe que tiene que adaptar la antena, y por eso es imprescindible que haya coordinación en todo momento», apuntó.
La Razón