El grupo de comunicación Vivendi Universal volverá a llamarse sólo Vivendi, según la propuesta aprobada por una amplia mayoría en la asamblea de los accionistas. El cambio de nombre simboliza la "salud reencontrada" del grupo, según el presidente, Jean-Bernard Lévy.
Por otra parte, Levy indicó que la empresa mantiene su estrategia basada en la complementariedad entre las telecomunicaciones y la comunicación y que va por buen camino para alcanzar sus objetivos de crecimiento de beneficios que se ha fijado para este año.
Sin embargo, a preguntas de un accionista, el presidente del consejo de vigilancia de Vivendi, Jean-René Fourtou, reconoció que aun trabajando mucho, no hay mucha esperanza de volver a una cotización de entre 40 y 60 euros.
Vivendi cerró el jueves a 28,52 euros en la Bolsa de París.
Antes de que reventara la burbuja bursátil de los valores de telecomunicaciones e Internet, las acciones del grupo habían alcanzado los 150 euros, en 2000.
Pero la expansión impulsada por el entonces presidente de Vivendi Universal, Jean-Marie Messier, dejó al grupo cargado con una deuda masiva, que el equipo que le reemplazó en 2002 tuvo que ir reduciendo con repetidas cesiones de activos.
La sociedad, que anunció un aumento del 5,7% de su facturación en el primer trimestre, indicó que ha conseguido el visto bueno de los tenedores de sus American Depositary Receipts (ADR, que cotizan en la Bolsa de Nueva York) para modificar las cláusulas de ese programa.
Con ello, el grupo podrá pedir la retirada de sus ADR de la Bolsa de Nueva York (NYSE).
EFE