El Gobierno británico apuesta por un entretenimiento responsable como prioridad para el futuro de la BBC, uno de los medios de comunicación más reputados del mundo, y mantiene el canon como forma de financiación.
"La BBC debería seguir tomándose la diversión con seriedad e implantando programas de entretenimiento en sus servicios", ha declarado la ministra británica de Cultura, Tessa Jowell, en su intervención ante la Cámara de los Comunes para presentar el esperado 'Libro Blanco' sobre el futuro de la cadena pública.
El documento, que marca las directrices que debe seguir el medio de comunicación en los próximos diez años, allana el camino para la renovación de los Estatutos de la British Broadcasting Corporation (BBC), que expiran este año.
Además de sus tradicionales objetivos de "informar, educar y entretener", Jowell ha establecido seis nuevos retos, entre ellos, la estimulación de la creatividad, la promoción de los valores británicos y preparar al país para la televisión digital.
"Estos objetivos cuentan con un gran apoyo social. Pero, al mismo tiempo, los televidentes nos han dicho que lo que les preocupa más es que la BBC tenga los programas que ellos quieren ver y escuchar", ha explicado la ministra.
Por ello, "el 'Libro Blanco" hace del entretenimiento la misión central de la BBC", ha señalado.
Sin embargo, ha precisado, "eso no quiere decir que se da un cheque en blanco a la BBC o que se persiga a las audiencias copiando programas. Se trata de que la cadena pública ofrezca lo que los televidentes merecen, que es calidad y originalidad".
A juicio de la ministra, el documento "pone a los telespectadores en el centro de todo lo que la BBC hace".
Como se esperaba, el 'Libro Blanco' sustituye el actual Consejo de Gobernadores, la junta autorreguladora de la radiotelevisión pública británica que ha ejercido durante 79 años, por un nuevo organismo de dirección.
Los gobernadores, nombrados por la reina Isabel II a petición del Gobierno, son, con su doble función de gestionar y controlar la BBC, "juez y parte" de lo que la cadena hace, según la titular de Cultura.
El nuevo organismo de dirección estará más alejado de la gestión de la BBC y será más responsable ante las audiencias, ya que se convertirá en "la voz de los televidentes", explicó la ministra.
El 'Libro Blanco' promete, en ese sentido, "un compromiso sin precedentes de apertura y transparencia".
En cuanto al sistema de financiación, el Gobierno mantendrá como el método "menos malo" el sistema de pago de un canon durante la próxima década.
Ese sistema será revisado en 2016, cuando las autoridades considerarán otros métodos, como las suscripciones.
El precio de canon de la BBC en los próximos años se decidirá en unas negociaciones por separado y se anunciará a finales de año.
La BBC quiere que la tarifa se incremente un 2,3% por encima de la inflación cada año.
El Partido Conservador, el principal de la oposición británica, criticó el documento por considerar que se trataba de "una oportunidad perdida".
El portavoz conservador de Cultura, Hugo Swire, ha acusado al Gobierno de fracasar en comprender los retos a los que hace frente la radio y televisión en la era digital.
Los cambios, en cambio, fueron bien recibidos por la cadena pública, porque "garantizar la constante independencia de la BBC", a juicio de su presidente, Michael Grade.
Los índices de audiencias de la BBC han caído a favor de otros servicios como Sky Digital y Freeview, más populares en un país donde el 70% de los hogares tiene canales digitales.
EFE