La oferta de Sogecable sobre los derechos del Mundial de fútbol 2006 alcanza ya los 105 millones de euros, cifra que Telefónica Contenidos ve con buenos ojos para cerrar el acuerdo de forma inminente
Fuentes conocedoras de la negociación aseguraron ayer a ABC que sólo una acción conjunta de Televisión Española -sólo llegó a los 70 millones de euros- y La Sexta -ofrece tanto como Sogecable pero no daría cobertura del campeonato al cien por cien del territorio nacional- podría cambiar la deriva de los acontecimientos y desbancar económica y técnicamente a la candidatura favorita. Cabe recordar que Sogecable cuenta en su accionariado con la presencia de la propia Telefónica.
El eventual tándem TVE-La Sexta permitiría, además de dar cumplimiento a lo establecido en la Ley del Fútbol, aparcar la batería de recursos que ya preparan distintos operadores privados para el caso de que el Mundial fuera a parar a Sogecable. Los argumentos que esgrimen unos y otros son idénticos: esa compañía ejerce en España el monopolio de la TV de pago (Digital +), lo que unido a su condición de propietario de Cuatro le sitúa en una «posición de dominio» para hacerse con los derechos del torneo en las modalidades de pago por visión y en abierto. Las denuncias, que en su caso serían presentadas ante los Servicios de Defensa de la Competencia, sostendrían vicios de nulidad de la venta en favor de dicha compañía. En resumen: cualquier otro operador que comprara los derechos del Mundial en pago por visión tendría que negociar después con Sogecable para incluirlos en la ventana de Digital + (el cable no tiene cobertura nacional), lo que le dejaría en una clara desventaja negociadora frente a su directo competidor.
Cláusula de reventa
Otro de los aspectos pendientes de resolver es el que se refiere a la cláusula que prohíbe sublicenciar los derechos en favor de segundas o terceras cadenas. Aunque Telefónica Contenidos incluyó esta restricción en un primer momento para evitar que se presentaran ofertas especulativas, llegados a este punto de la ronda negociadora y con la puja por encima de los cien millones de euros, la filial de la primera empresa española estaría dispuesta a flexibilizar esta limitación.
Sin embargo, otras fuentes del sector estiman que cualquier modificación sustancial de las condiciones iniciales obligaría a Telefónica Contenidos a comunicar el cambio a todas las partes y a establecer un nuevo periodo de presentación de ofertas, debido a que la posibilidad de revender los derechos es un motivo de peso para reestudiar al alza el desembolso original.
ABC