El mundo del folletín televisado está de lo más enrevesado. Y no precisamente por sus tramas, que también, sino porque desde el pasado lunes han estado conviendo en la programación de La Primera, Antena y Telecinco cinco telenovelas. Esta guerra abierta por hacerse con la audiencia de los aficionados a los culebrones ya se ha cobrado su primera víctima. Telecinco, la última cadena en apuntarse a la moda de los seriales suramericanos, retiró ayer inesperadamente «Amor en custodia» tras tres capítulos de emisión. En su lugar, la privada recuperó el horario habitual de «Aquí hay tomate» (15:30 horas), seguido del resumen diario de «Gran Hermano» y el magazine «A tu lado».
Desde su estreno el pasado lunes, «Amor en custodia» ha ido perdiendo cerca de un punto diario hasta llegar al 8,3 por ciento de cuota de pantalla de ayer. Según explicó a este periódico la propia cadena «la retirada ha sido temporal y probablemente se vuelva a emitir en verano».
Nueva hornada de cuerpos latinos
Si uno de los éxitos de «Pasión de Gavilanes» –al igual que está ocurriendo con «El cuerpo del deseo»– radicaba en el buen ver de sus protagonistas, «Rubí» no se queda atrás. Bárbara Mori en el papel principal, Eduardo Santamaría ( Alejandro) y Sebastián Rulli (Héctor) encabezan el trio protagonista de esta producción de Televisa que cuenta la historia de una bellísima joven en su lucha por encontrar el amor verdadero y su obsesión por el lujo.
Además, como viene siendo habitual en todas las telenovelas que en el último año ha estrenado Antena 3, «Rubí» viene avalada por los buenos datos coshechados en las desconexiones territoriales de la cadena en Canarias, donde acumula una cuota media de pantalla del 35,4 por ciento desde su estreno el 7 de noviembre.
La Razón