Candover ha sido el último inversor en subirse al tren de la nueva Ono. La firma británica de capital riesgo ha invertido 40 millones de euros en Multitel, sociedad accionista de referencia de Ono, liderada por su presidente, Eugenio Galdón.
Según informaron fuentes cercanas a la operación, además de Candover, otros inversores, entre ellos hedge funds, han tomado pequeñas participaciones en Multitel, que posee el 17,33% del capital del operador de cable.
Con esta operación, la primera que realiza Candover en España, se completa la reestructuración accionarial de Ono tras la compra a principios de noviembre de la filial de cable de Auna por 2.251 millones de euros, incluida la asunción de una deuda de 2.000 millones.
La adquisición dio a su vez entrada a numerosos inversores financieros como JP Morgan Partners, Providence, Thomas H. Lee y Quadrangle Capital, que entraron a través de una ampliación de capital de 1.000 millones de euros.
El resto de la financiación necesaria para comprar Auna Cable se cubrió mediante préstamos por un importe de 3.500 millones de euros.
La firma con sede en Londres es uno de los grandes especialistas europeos en telecomunicaciones. Hace un mes cerró la compra del operador de cable UPC Norway por 450 millones de euros, con un clara vocación de contribuir al proceso de consolidación que vive el sector en Europa. Candover también ha invertido en otras compañías del sector como Crown Castle y Kabel Deutschland.
El capital aportado por la inglesa, que ha sido asesorada por el despacho de abogados Ashurst en la operación, proviene de un fondo de 2.700 millones de euros cerrado en 2002, al que recientemente ha relevado otro superior, dotado con 3.500 millones.
Aliada del capital riesgo
La compra de Auna Cable por Ono fue una de las operaciones más relevantes del panorama empresarial español durante el año pasado.
La compañía se llevó el gato al agua aprovechando la venta de Amena, la otra gran filial de Auna, al gigante galo France Telecom. Una decisión que dio alas a su oferta, la única que aspiraba a hacerse únicamente con la división de cable. Atrás quedó una disputada competencia con varias de las mayores firmas de capital riesgo del mundo, que querían hacerse con su gran rival en el sector. Algunas de éstas se han sumado posteriormente a su accionariado.
La consolidación de un gran operador integrado, con más de 1,6 millones de clientes, ha insuflado nuevos bríos al desarrollo de la banda ancha, en rivalidad con el ADSL y la telefonía fija; actividades ambas comandadas por Telefónica España. Además, la unión de Ono y Auna Cable no ha generado solapamientos de ofertas, ya que cada operadora actuaba hasta ahora en regiones diferentes.
En los nueve primeros meses del año pasado, el nuevo grupo anunció unos ingresos totales agregados de 1.306 millones de euros y un beneficio operativo de 334 millones de euros.
La Gaceta de los Negocios