
Telecinco ha denunciado a La Sexta, la cadena de televisión de Televisa, Globomedia y Mediapro, ante la Jefatura de Inspección de Telecomunicaciones y ante Abertis, la entidad encargada del transporte de la señal televisiva. Según un comunicado de Telecinco, la nueva cadena está ocasionando interferencias en su señal.
Según la televisión denunciante, la medida ha sido adoptada "por las numerosas reclamaciones efectuadas por los televidentes desde diferentes puntos de la geografía española".
La Sexta inició sus emisiones en pruebas el pasado 26 de diciembre, aunque había anunciado que lo haría diez días antes. Desde esa fecha, la señal de la nueva cadena analógica puede sintornizarse sólo en Madrid -en el canal 33-, y en Barcelona -en el 63-. De momento, en ningún otro lugar, así que las interferencias sólo han podido registrarse en las zonas metropolitanas de Madrid y Barcelona
"Las comprobaciones técnicas realizadas por Telecinco demuestran que la emisión en pruebas de La Sexta es la causante de las distorsiones en la señal de Telecinco", continúa el comunicado.
La cadena asegura haber solicitado tanto a las respectivas Jefaturas de Inspección de Telecomunicaciones como a Abertis la inmediata corrección de la señal de la nueva cadena para reducir en lo posible los daños ocasionados.
Según Telecinco, las interferencias en su señal se producen cuando las frecuencias utilizadas por ambos operadores son vecinas, como consecuencia -a su juicio- de la deficiente intensidad o modulación de la señal de La Sexta o por "su errónea planificación". La cadena concluye que, en definitiva, este problema se debe a "la excesiva saturación del espectro radioeléctrico, agravada por la introducción de una nueva concesión analógica nacional".
De hecho, la televisión apunta a que la solución de este conflicto está en manos de la Administración, que es quien tiene que poner remedio, y no de La Sexta, que está emitiendo según la licencia de la que es propietaria y en las frecuencias que se le han asignado.
El Mundo