'¡Oído cocina!' enseña a 15 jóvenes conflictivos a gestionar un restaurante
La cadena Cuatro estrena esta noche ¡Oído cocina!, un reality show blanco que viene a ser una adaptación de Operación Triunfo, pero cambiando la música por la restauración. Esta nueva variante, en la que no hay nominaciones ni expulsiones, busca ofrecer una oportunidad laboral a 15 jóvenes con problemas de fracaso escolar, con antecedentes por delitos menores e, incluso, uno en situación de libertad condicional.
La telerrealidad se ha convertido en la última década en uno de los pilares de televisión de todo el mundo y Cuatro, cadena con apenas un mes de emisión, no es ajena al inevitable tirón del formato. "Este proyecto es un espacio de telerrealidad diferente y con un objetivo muy especial, ofrecer la oportunidad de aprender una profesión y encarar el futuro desde una perspectiva mejor", señala Fernando Jerez, director de Antena de Cuatro.
¡Oído cocina!, adaptación del show de la cadena francesa M6 Oui chef, es una producción de Grundy (Suárez y Mariscal, El auténtico Rodrigo Leal), en la que colabora la ONG Intervida. Así, además de entretener y formar, la meta final es la apertura de un restaurante auténtico, en el que los participantes podrán trabajar como mínimo durante un año, además de continuar su formación.
Diego Ferrer, que ha trabajado con Juan Mari Arzak y Sergi Arola, es el cocinero elegido para dirigir la formación de estos futuros profesionales de la restauración de los que, como es norma en los reality, se conocerán aspectos de su vida personal. "El mayor aliciente de un proyecto de estas características es dar una oportunidad a jóvenes marginados", dice Ferrer quien, a sus 34 años, ya ha trabajado con Martín Berasategui (crearon el proyecto El Sumiller), y con Sergi Arola (desde enero del 2001, colaboran en el taller Norfeu). Además, es asesor del servicio de a bordo de Iberia.
En Oído cocina!, Ferrer cuenta con la ayuda de Sergio Fernández Guerrero (profesor de cocina), Jesús Santos (profesor de cocina), Óscar García Fernández (trabajador social) y José Luis García (jefe de sala).
Fuente de la noticia:El periodico