La cadena no podrá superar una cifra máxima de pérdidas en 2006 y tendrá que reducir los gastos
El Informe del Comité de Sabios, en la imagen el acto protocolario de su entrega en febrero pasado, es la base de la ley de reforma de RTVE
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, se mostró ayer partidario de que el plan de saneamiento que elaborará RTVE incida en el gasto y dijo que debe empezar a prepararse «a partir de ahora», sin esperar al final de la ley que se tramita en el Parlamento. En la presentación de los presupuestos generales del Estado para 2006, ayer en el Congreso de los Diputados, Solbes hizo estas manifestaciones al ser preguntado por las cuentas de RTVE para el próximo año y si el plan de saneamiento que se plantea en ellos supondrá un recorte en la plantilla.
Los Presupuestos del Estado para 2006 establecen una subvención de 570 millones de euros para RTVE, pero condicionan parte de la misma a la puesta en marcha de un plan de saneamiento, y prevén la creación de un Convenio entre el Estado y el Ente Público en este sentido. Solbes considera que «es el momento de empezar a prepararlo, a partir de ahora; aunque hay tesis contradictorias, yo no creo que se deba esperar al final de la ley, la ley debe empezar con la nueva televisión, y por tanto es ahora cuando hay que ver en qué va a consistir».
Ingresos y gastos afectados. El Plan, manifestó el vicepresidente, va a afectar a los ingresos y a los gastos. «Los ingresos están definidos, y lo que hay que definir son los elementos de los gastos, éste es el punto que debe elaborarse ahora y negociarlo en su momento», dijo. Pedro Solbes explicó que RTVE es «una de las novedades» de este presupuesto y remarcó que 2006 será un año de transición, ya que la ley que reforma este grupo de comunicación, que acaba de iniciar la tramitación parlamentaria, prevé la desaparición del Ente y crea una nueva sociedad anónima, que será independiente del Gobierno, y que por ley no podrá incurrir en déficit.
Además, agregó el ministro, existe la exigencia de la Comisión Europea de poner fin al actual sistema de financiación a través de un endeudamiento «anómalo», por el que se ha llegado a una deuda de 7.500 millones de euros.
El presupuesto, explicó Solbes, «incluye una subvención que equivale exactamente a la diferencia entre gastos e ingresos ordinarios de RTVE, que es de 570 millones de euros». Según explicó, es una cantidad «excepcional», que se da una sola vez para acabar con un sistema de financiación insostenible y cumplir con las obligaciones de Bruselas. Y el Gobierno, prosiguió Solbes, «pide a RTVE, su dirección, cuadros y a sus profesionales una respuesta responsable y un plan de saneamiento para el futuro».
Según ha sabido LA RAZÓN, la dirección de RTVE y la Sepi –organismo del Ministerio de Hacienda al que esta adscrita la cadena pública– tienen previsto una próxima rueda de prensa conjunta en la que mostrarán su disposición a elaborar el Plan de Saneamiento exigido por el ministro de Economía, Pedro Solbes.
La disposición adicional trigésima cuarta de los Presupuestos Generales del Estado establece que la subvención que recibirá este año RTVE estará «supeditada» a las condiciones fijadas en el Convenio que el Ente RTVE suscribirá con el Estado. Dicho convenio fijará, entre otras cuestiones, «la cifra máxima de pérdidas, antes de subvenciones, en el año 2006», para el grupo consolidado de RTVE. Este artículo viene a poner fin a una práctica habitual en pasados ejercicios, que ha llevado a los gestores de la cadena a solicitar autorizaciones extraordinarias de endeudamiento al Gobierno de turno para sufragar compras de derechos habitualmente deportivos.
La citada disposición adicional de los Presupuestos no fija la dimensión de la futura RTVE, pero señala como objetivo a cumplir «la racionalización de los gastos y la mejora de los ingresos».
La razon