Reforzar la cohesión territorial y las señas de identidad de las islas, contribuir a la normalidad lingüística, ofrecer una programación de servicio público de calidad y dinamizar el sector audiovisual de Baleares son los principales objetivos de IB3, la televisión autonómica de Baleares, que echó a andar el pasado 5 de septiembre y que fue presentada ayer en la Asociación de la Prensa de Madrid.
La directora general de IB3, María Umbert, explicó que el modelo de radio y televisión del nuevo ente público «es muy novedoso» porque «externalizará prácticamente toda la producción de los contenidos –que supone el 70 por ciento de la programación–, incluidos los informativos, sin perder la garantía de la titularidad pública del servicio». Esto servirá, afirmó, para «mitigar el riesgo de desviaciones y garantizar mejor el control presupuestario». «Hemos sido los últimos en llegar, lo que nos ha permitido analizar los errores de otros en el pasado para no repetirlos», dijo.
La puesta en marcha de la nueva televisión ha supuesto una inversión de 25 millones, empleados en su mayoría en la creación de una pequeña «ciudad de la imagen», con la sede de la radio y la televisión y tres platós de grabación. Para el próximo año, el presupuesto oscilará entre los 50 y 60 millones de euros. Los ingresos por publicidad en 2005 serán de 3 millones. Para Umbert, las previsiones pra el próximo año son buenas, gracias al interés mostrado en estas dos semanas por empresas nacionales y locales y por la mejora del sistema de medición de audiencias, que antes de marzo incrementará el número de audímetros de 50 a 200.
Sobre la rentabilidad, Umbert añadió que «nunca será económica», y destacó la «eficiencia en la gestión para garantizar su continuidad y la mejora de sus contenidos».
La programación de la cadena combina rostros de jóvenes promesas locales con figuras reconocidas como Fernando Schwartz, Bartolomé Beltrán o Carlos Dávila.
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