Abróchense los cinturones porque se disponen a aterrizar en España el día 14 'Mujeres desesperadas', una serie de televisión que expone el aburrimiento y el cinismo moral de la vida teóricamente perfecta de los norteamericanos de clase media alta. Su imbatible receta son el drama sensual, el humor negro, el sexo, la infidelidad y un grupo de cuarentonas de buen ver que engañan a sus maridos más de lo que la mayoría moral de EE. UU. considera prudente y necesario.
Creada por el productor de 'Las chicas de oro', Mark Cherry, 'Desperate housewives' ('Mujeres desesperadas') ha ganado ya dos Globos de Oro y sus protagonistas han despertado tal grado de identificación que una de ellas, Eva Longoria -Gabrielle- ha sido considerada la mujer más sexy por los lectores de 'Maxim', por delante de Jennifer Garner o Angelina Jolie.
Casadas, con hijos, bastante frustradas, se encuentran en plena crisis de los 40 y vienen a representar la infelicidad de las familias estadounidenses de clase media. Marcia Cross -la malvada doctora Kimbrley de 'Melrose Place'-, Eva Longoria, Felicity Huffman -esposa del también actor William H. Macy-, y Nicolette Sheridan son la imagen de la otra cara de las felices amas de casa de California.
La teleserie es la heredera de 'Sexo en Nueva York', pero las cuatro amigas glamourosas, independientes y liberadas que proclamaron al mundo el valor de ser soltera y mayor de 30 años han sido sustituidas, en pleno apogeo de Bush y el empuje de la religión, por cuatro amas de casa adineradas californianas que viven en el idílico barrio de Wisteria Lane, con sus perros 'de pedigrí', televisores de pantalla plana, cocinas de transatlántico, tarjetas de crédito a discreción y casas que parecen de muñecas. Detrás se oculta una enorme frustración, maridos enganchados con prostitutas de lujo y que sueñan con llevarse a la cama a las canguros de sus hijos, mujeres que se lían con el jardinero de 17 años. Pero además del neocostumbrismo y de los diálogos modernos de 'Sexo ', 'Mujeres ' introduce suspense y crímenes.
En EE. UU. es una de las series más vistas (después de C.S.I.), y cada domingo paraliza a veinte millones de norteamericanos. En el Reino Unido se estrenó en enero y la vieron cinco millones de británicos.
EFE / Colpisa / El norte de castilla