Existen cerca de 50 emisoras de frecuencia modulada en Castilla y León que se mantienen operativas sin disponer de la pertinente concesión administrativa y que interfieren con otras cadenas.
Las medidas adoptadas por la Comunidad de Madrid sobre las emisoras a las que no se ha otorgado licencia han suscitado el interés en la Administración de Castilla y León. Se está pensando en la creación de un mecanismo para garantizar una radiodifusión de calidad y acabar con la piratería en las ondas. Los servicios de Telecomunicaciones han detectado en este sector irregularidades por doquier: uso de la concesión administrativa para emitir en otra frecuencia o en otro emplazamiento, uso de emisoras municipales como repetidores de señal comercial, desdoblamiento de alguna de las frecuencias autorizadas…
Hasta ahora, los expedientes abiertos por la Inspección de Telecomunicaciones en el ámbito territorial de la Comunidad han acabado en un cajón, permitiendo la impunidad con la que las emisoras ilegales han actuado hasta ahora.
En los últimos días se ha recrudecido en la Comunidad el conflicto entre las emisoras legales y las denominadas ilegales, alegales o "piratas". Esta situación de desgobierno que sufre el sector ha hecho que desde algunos despachos de la consejería de Fomento comiencen a tomar cartas en el asunto en aras a restablecer, en lo que se pueda, el cumplimiento de la ley en esa actividad. Ya que, a costa de este desbarajuste, se han formado hasta cadenas de radio "ilegales".
Según los datos que maneja la Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC), se calcula que en Castilla y León se han instalado en la banda de frecuencia modulada cerca de 50 radios sin contar con licencia administrativa. Éstas causan "graves interferencias" a las radios comerciales y acarrean numerosas denuncias.
Somosradio, Rock and Gol, Radio Marca, Intereconomía, Radio María… son algunas emisoras que emiten en distintos puntos de la región sin disponer de la pertinente concesión administrativa.
El Gobierno regional quiere limpiar el espectro radioeléctrico
En medios periodísticos fue muy sonado el comentario de Carlos Herrera cuando, en octubre de 2004, emitió desde Burgos el programa Herrera en la Onda, en la cadena de Onda Cero. En una de sus entrevistas dijo que la Administración debía controlar a las emisoras piratas y que no tienen frecuencia. Herrera no sabía que su espacio se estaba escuchando en Burgos a través de una señal que no tiene concesión administrativa y que ya había sido catalogada por las Inspecciones de Telecomunicaciones del Ministerio y de la Junta como estación "no autorizada".
Se ha vuelto a repetir, no la denuncia de Herrera, pero sí la emisión de otro programa de Onda Cero, La Brújula. Y se han vuelto a repetir las denuncias de los directores de las otras emisoras burgalesas. Y es que la única licencia que posee Onda Cero en Burgos se ecuentra en Briviesca, pero ha instalado un centro emisor en Rubena, un municipio a tan sólo 10 kilómetros de la capital burgalesa.
Sin salir de esta provincia, en Medina de Pomar, la emisora que más se oye es Radio Nervión, que lo hace en una frecuencia que no es la suya y con una potencia desmesurada. Esta radio de Bilbao tiene licencia para emitir exclusivamente para Vizcaya.
Ante esta situación tan irregular, se espera que próximamente el Gobierno anuncie el comienzo de incoar expedientes sancionadores contra las emisoras ilegales de la región. Este interés de la Junta por limpiar el espectro radioeléctrico está motivado también porque –como algunas fuentes apuntan– Castilla y León tiene aún capacidad para incrementar el número de emisoras de radio en frecuencia modulada, pero para no saturar el espacio radioeléctrico regional sería necesario limpiar antes las emisiones piratas. De hecho, el Ministerio de Industria ha recabado datos en esta Comunidad sobre las necesidades de nuevas frecuencias en FM para elaborar un plan técnico que saldrá adelante durante el verano.
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