La directora general de RTVE, Carmen Caffarel, ha reconocido que hubo "muchas deficiencias técnicas" en la ceremonia de la entrega de los premios de la Academia de Televisión (ATV) del pasado viernes. Por ello, "vamos a mirar un poco dónde está su origen", ha afirmado.
Caffarel, que ha rubricado la escritura de cesión de una parcela del Ayuntamiento de Valladolid para la construcción en ella del nuevo centro territorial de RTVE en Castilla y León, se ha referido así, a preguntas de los periodistas, al cruce de acusaciones entre el ente y la Academia por los fallos de la gala.
La directora general de RTVE ha recordado que hubo una nota de prensa del Ente y otra de la Academia y ha afirmado que en Prado del Rey "están reunidos para ver los fallos".
"Efectivamente hubo muchas deficiencias técnicas, no se pudo ensayar, entonces vamos a mirar un poco dónde está el origen", ha subrayado.
Los "graves fallos" de organización de la última gala de los Premios de la Academia de las Ciencias y la Artes de la Televisión han causado una gran indignación de TVE, encargada de su retransmisión. La cadena pública se ha negado a volver a transmitir estos galardones si no asume la gestión directa.
A través de un comunicado de prensa, TVE adviertió de que pedirá explicaciones a la Dirección de la Academia por los "graves fallos de organización" observados en la ceremonia de entrega de sus VII Premios, ofrecida el 29 de abril en La Primera.
En esta edición, aseguraba la cadena pública, "pese a las advertencias formuladas por los responsables de TVE a los organizadores del acto, no fue posible en ningún momento un ensayo general con los 46 presentadores de la ceremonia, norma elemental en una transmisión de estas características". Esa imprevisión ha sido la causante, señalan por ejemplo, "de los fallos de sonido detectados en la emisión".
Horas después, la institución que preside Ignacio Salas difundía otro comunicado en el que respondía a estas acusaciones y explicaba que se limitó a seguir el contrato firmado con el ente público y a poner a disposición "del productor designado por TVE" el material, la dotación presupuestaria y el recinto previstos para la gala.
Además, recordaba que se trata de una entidad sin ánimo de lucro, que sólo tiene en plantilla cuatro empleados y que sus recursos no le permiten contratar servicios externos para realizar una gala como la de sus premios y por eso recurrió a TVE.
La Academia invitaba a la dirección del ente a "revisar la lista de rótulos del equipo técnico" y "a preguntarse por qué una emisión que concluyó una hora y media después de la grabación no fue detenida para reconducir su desarrollo y solventar los fallos técnicos".
También le sugería que investigase "si el comportamiento del productor encargado de la ceremonia estuvo más cerca de un disparatado sabotaje que de la negligencia".
El Mundo